Friday, March 30, 2007

Poesía en el Huáscar

El festival ChilePoesía y el recital a bordo del Huáscar encendieron el debate. Hubo quien se negó a asistir. Aquí hablan los que sí fueron

Por Rodolfo Hinostroza

Brilla un sol espléndido sobre la bahía de Talcahuano. No hay una sola nube en el cielo intensamente azul, sopla inclemente el viento de la Historia, y frente a las verdes costas, el monitor Huáscar, todo pintado de negro, con toques de amarillo en la proa, impone su presencia. Hay dos estrados paralelos, y varias hileras de sillas llenas de espectadores, militares y civiles, que en respetuoso silencio esperan el inicio del recital. 6 poetas, 3 peruanos y otros tantos chilenos, aguardan en su estrado, y en el otro, 3 músicos peruanos.
El poeta chileno José María Memet, director de Chile Poesía, y artífice de este inédito encuentro, presenta al conjunto musical Lima de Antaño, encargado de romper los fuegos. Y se inicia la ceremonia con una marinera, interpretada por su vocalista, Marlen Guillén. El viento se llena de música de guitarra y cajón, despertando añoranzas del pasado, nostalgias del futuro. Apenas han terminado de tocar, Memet nos invita, al poeta chileno Raúl Zurita y a mí, a descender las escaleras que llevan al embarcadero, para abordar una balsa que asegura el tránsito entre la costa y el monitor Huáscar, distante unos 100 metros. A medida que nos alejamos de la costa me viene a la memoria el recuerdo de cómo comenzó todo esto.
Fue en el Distrito Federal de México, en octubre del 2005, durante un almuerzo en casa del poeta mexicano José Ángel Leiva, al que fuimos invitados Memet, su esposa y yo. Él es un poeta que goza del prestigio legendario de haber luchado fieramente contra la dictadura pinochetista, por lo que sufrió prisión, persecución, tortura, al igual que Raúl Zurita, devenido ícono de la resistencia civil contra la dictadura. Y Memet me contó que su sueño era realizar un recital nada menos que en el monitor Huáscar, fondeado en la bahía de Talcahuano, con poetas peruanos y chilenos. “Vamos a exorcizar a los fantasmas de la guerra, que por ahí todavía flotan, entre tu país y el mío. ¡Vamos a mirar hacia el futuro, no al pasado! Y ahora que nuestros dos países están en democracia, ¡hay que realizarlo, antes que se pasen otros 20 años!
El poeta Memet me convenció. No podíamos avanzar hacia el futuro con unas relaciones marcadas por la suspicacia, la extrema susceptibilidad, las menudas miserias cotidianas, en una época de globalización, cuando el continente más guerrero del mundo dejaba en el pasado a sus millones de muertos, y se unificaba para crear la poderosa Unión Europea. Estábamos a contramano de la corriente de la historia, y juntos podíamos ser mucho más que dos.
Hubo toda clase de presiones y de escollos, pero todo aquello se había superado, y ahora me encontraba embarcado en la misma balsa con Raúl Zurita, que estaba allí conmigo, con firme decisión. Para nosotros se trataba al par que un homenaje a nuestros héroes, un reclamo de futuro. Había transcurrido ya mucho más de un siglo de aquella aciaga guerra, y nosotros los peruanos seguíamos sangrando por la herida.Abordamos Raúl y yo el Huáscar, hoy convertido en un museo naval que recibe más de 10,000 visitantes cada año, chilenos y peruanos. Trepamos pues al puente de popa, desde donde se veía un escenario imponente, con todos los espectadores en un silencio profundo. Me adelanté unos pasos hacia el micrófono, con una emoción enorme y contenida, y empecé:
"Venimos a rendir homenaje a nuestros héroes, muertos en el Monitor Huáscar al mando del Almirante Miguel Grau, quien es también un héroe para el pueblo chileno.
Es justo pues que simultáneamente rindamos homenaje al Almirante Arturo Prat, héroe del pueblo chileno, muerto en aquella lejana contienda.
Pero la poesía habla de paz y no de guerra. La poesía es la patria común de chilenos y peruanos, que a lo largo del siglo XX hemos creado la mejor poesía de Sudamérica: Pablo Neruda y César Vallejo son sus mejores exponentes a uno y otro lado de la frontera, y a ellos dedico mi lectura.
Porque la poesía no es frontera, es puente.
Porque la poesía mira al futuro y no al pasado.
Se ha dicho que olvidar el pasado es recordarlo sin pena; es recordar secas cicatrices, no llagas purulentas.
La poesía es fuego, el pasado es ceniza
".
Y en seguida di lectura a mi poema "Imitación de Propercio".
Cuando terminé, Raúl me dio un largo y emocionado abrazo. Y a su vez leyó un texto breve, en que dedicaba su lectura a nuestros grandes poetas Vallejo y Neruda, mirando al futuro, no al pasado. Después leyó tres hermosos y dramáticos poemas, y cuando terminó, le di un largo abrazo, entre los cálidos aplausos del público.
Ya de vuelta a tierra, el peruano Miguel Ángel Zapata leyó unos poemas amorosos, el poeta chileno Alexis Figueroa leyó un largo poema inédito, la poeta Doris Moromisato, antes de su lectura reclamó los libros sustraídos de la Biblioteca Nacional durante la guerra, y Memet terminó con unos breves pero intensos poemas, y por último el conjunto criollo cerró el acto con una marinera...
Todos los noticieros, todos los diarios informaron ampliamente del acto. Rompimos el hielo. Entreabrimos una puerta, que un día se abrirá completamente.
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Palabra de Poeta
"Leí mis poemas frente al Huáscar, en tierra firme. Leer en el mar azul de Talcahuano, frente al frondoso bosque de pinos, entre gaviotas y deseándonos mutuamente paz y respeto, fue hermoso. Ahora estoy convencida que hice bien en ir a traer un mensaje de integración entre nuestros países con mis metáforas de mujer. Con el perdón de mis chauvinistas detractores, volvería a recitar en el Huáscar una y mil veces más”. (Doris Moromisato)
En la foto: La poeta Doris Moromisato también participó del encuentro. [Leyenda de Caretas]